Todo comenzó allá por 1982, cuando una madre llevó al cine a su hijo de 6 años por primera vez. En uno de aquellos cines de antes, de pantalla enorme, se proyectaba E.T., y, desde aquel día, aquel niño descubrió una indescriptible necesidad por repetir la experiencia, una y otra vez...

martes, 1 de marzo de 2011

Sígueme el rollo

No hace mucho me dispuse a ver en casa una peli que se había estrenado durante el pasado verano en Europa, y con cuya publicidad me topé insistentemente durante mis vacaciones en un par de países vecinos. No tenía especial interés en verla, pero pensé, ingenuo, que si aquellos pósters se habían puesto en mi camino, quizás debería de darle una oportunidad. La peli es Niños grandes, y tras verla confirmé lo que me temía: nada se podía esperar de una cinta protagonizada por ese grupete de cómicos norteamericamos que arrasan aquí y se mueven bajo la indiferencia absoluta aquí. Rob Schneider, Chris Rock, Kevin James, David Spade tendrán talento, aunque yo no se lo veo por ningún lado. Y con ellos el más estrella de todos, un Adam Sandler al que yo no soporto, protagonista de comedias estúpidas de las que yo sólo salvo aquel desparrame que era Zohan. En Sígueme el rollo se junta con Jennifer Aniston y ésta hace precisamente lo que indica el título de la peli: seguir el rollo a una estrella cuya consideración como tal aún no acabo de entender...


Quien haya visto buena parte de la filmografía de Sandler comprenderá a la perfección el tipo de película que es Sígueme el rollo. Es exactamente lo que ofrece el actor, una comedia chusca, tontorrona, repleta de buenas intenciones aunque trate de disfrazarse con pequeñas píldoras políticamente incorrectas, ya sea con forma escatológica, con gags físicos o diálogos soeces. De todo ello había en Zohan, pero con una comicidad como nunca Sandler ha mostrado,y saltándose cualquier barrera a la hora de mofarse del conflicto judío-palestino, lo cual era de agradecer.

Detrás de todas ellas está Dennis Dugan, alma gemela de la estrella en sus proyectos cinematográficos, un director carente de estilo, de fuerza, de todo...Nos cuenta aquí la historia de un cirujano plástico de agitada vida sexual que se ve en la obligación de montarse una historia con su ayudante para conquistar a una espectacular chica, decidida a conocer a la mujer de la que supuestamente se está divorciando el protagonista. Nada interesa de una historia pobre, como no podía ser de otra manera, que juega las únicas bazas de la supuesta gracia de Adam Sandler y las imponentes curvas de la Aniston y de la explosiva Brooklyn Decker, novia del tenista Andy Roddick con quien comparte escenita al final.

Lo que sorprende es la presencia de una Nicole Kidman en lo que es su primera, y patética intervención en una película de este tipo. Su aparición, por inesperada, y los continuos desfiles de las dos protagonistas femeninas contribuyen a que la película no se haga absolutamente insoportable, aunque seamos conscientes en todo momento de la bazofia que estamos soportando.

Había que desengrasar un poco después de tanto cine de calidad oscarizable. Las alternativas eran Sigueme el rollo y The Mechanic, y escogí a Jennifer Aniston antes que al eficaz Jason Statham.

Uno, que es masoca y se lo traga todo...

Mi puntuación en IMDb:4.

Ficha en IMDb

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